PARROQUIA DE SANTA MARIA DE CANAÁ EN POZUELO DE ALARCÓN (MADRID)

Como el párroco se negó a un diálogo público con el arquitecto ante sus 1.100 feligreses y se niega a dar sus nombres y señas, les informamos por escrito junto al resto del pueblo.


RESUMEN DE UNA INFAMIA
CONTESTACIÓN A UN CHANTAJE

          Surgió EL GRAN ERROR DEL PÁRROCO la noche del 12 de Junio de 1.999 ante testigos y tras una justificada reprimenda de su tío arquitecto Fernando Higueras Díaz a su sobrino cura Jesús Higueras Esteban, por no respetar lo acordado con su padre aparejador Jesús Higueras Díaz, de reunirse, como siempre, los 3 en el estudio del arquitecto, ante los crecientes errores arquitectónicos del prepotente e ignorante cura en temas de arquitectura, junto a la negación de "entregar por escrito" el motivo de la reunión solicitada por Félix Hernández Tapias, para contestarla del mismo modo, como hizo el arquitecto informando puntualmente a diario y "por escrito" de la marcha de sus obras.

          Al cura, nunca le importó la buena o mala gestación y terminación de esta Iglesia. Envuelto en prepotencia despreció lo que ignoraba y siempre prefirió mi primera solución, más brillante pero más cara.

          Anteriormente el párroco, nos expuso solo verbalmente como motivos de terminación la contratación por su cuenta y riesgo de varias bodas para el mes de Abril del 99, y luego, el irremplazable 24 de Junio como único día que tenía Su Eminencia Rouco Varela para la inauguración "como fuera" y, a ser posible, sin la presencia del autor al que no invitó a la fastuosa inauguración, rodeando de coches policías el entorno de la iglesia por miedo a manifestaciones de protesta. Poco antes, el párroco, tras "un momento de histeria irracional", ANTEPUSO su "vomitiva", "cobarde", "envidiosa", "orgullosa", "soberbia despectiva", "ignorante", "prepotente", "hipócrita" y "destructiva venganza" a la lógica terminación por el autor de la iglesia a 7 semanas de la inauguración. (Todos los subrayados son calificativos demostrados documentalmente y por testigos con innumerables firmas).

          Al arquitecto se le comunicó por escrito lo solicitado, pero se hizo tras su expulsión, en que se le indicaba el mes de Septiembre para la inauguración, que esta vez hubiera podido prometer por primera vez y por escrito al estar las obras casi acabadas para la inauguración provisional. Tras la expulsión, el párroco con la sustituta que aceptó su vergonzosa actuación nada profesional y que incumplió, pues retrasó 3 meses y 3 días la fecha prometida de inauguración, saltándose, además, todas las normas éticas, y en contra de la unánime prohibición del Tribunal Profesional de Arquitectos. Al final retrasaron la inauguración al 11 de Diciembre de 1.999, encareciéndola y destruyendo lo que desconocían, pues ni siquiera retiraron, para no abonar, el proyecto reformado y visado por el Colegio que me prometieron verbalmente respetar y pagar "religiosamente" en el propio COAM, Jesús Higueras Díaz, Carlos Mulas y Félix Hernández Tapias, cosa que no cumplieron. (Desde entonces "prefiero que me paguen" normal a religiosamente).

          Esto ha dañado a las obras y por tanto a los intereses de los donantes que la hicimos posible, incluyendo al Ayuntamiento que donó solar y licencias y al arquitecto autor que aportó su dedicación prácticamente exclusiva y casi 40 millones (39.589.991.-ptas.), antes de ser despedido unilateralmente por el párroco que, con su venganza, incumplió el contrato firmado por él y que esa noche desconocían sus obedientes e incondicionales 12 "apóstoles", por él nombrados, como representantes de los 1.100 feligreses que ellos desconocían y que le obedecieron ciegamente la misma noche de su infamia (12-6-1999) mantenida cada vez con mayores perjuicios para las obras y sus engañados. El contrato incumplido incluye estas 2 cláusulas para tratar de proteger la iglesia de la ignorancia despótica y prepotente de mi sobrino:

          "LA PROPIEDAD NO PODRÁ EN NINGÚN CASO ALTERAR O CAMBIAR LOS PLANOS DE PROYECTO DURANTE LA CONSTRUCCIÓN DE LAS OBRAS NI DEPUÉS DE LAS MISMAS, SI NO ES A TRAVÉS Y CON EL CONSENTIMENTO ESCRITO DEL ARQUITECTO AUTOR DEL PROYECTO; QUE NO DELEGARÁ LA DIRECCIÓN O FUTURAS ACTUACIONES EN ESTE EDIFICIO SALVO MUERTE O FUERZA MAYOR QUE LE OBLIGUE A ELLO".

          "J": "TODA CUESTIÓN O DIVERGENCIA QUE PUEDA SUSCITARSE EN RELACIÓN CON EL PRESENTE CONTRATO, SERÁ SOMETIDA A LOS JUZGADOS Y TRIBUNALES DE MADRID CON LA RENUNCIA EXPRESA DE LOS FIRMANTES A CUALQUIER OTRO TRIBUNAL".

          Ante el lamentable final anunciado por tantos escritos de tantos expertos imparciales y constructivos, el párroco, cobarde, hipócrita y cínicamente "PERJURÓ" en el primer juicio en su contra del 16 de Octubre de 2.001: "HABERSE LIMITADO a obedecer a su superiores" a los que, por tanto, culpa de su gran error que creó retrasos, encarecimientos y mutilaciones de los que "él sólo es responsable", pues engañó al Arzobispado y a los feligreses que trataron de atajar el lamentable daño iniciado con su error exclusivo, y lo que es peor, mantenido por su despótica y orgullosa venganza que antepuso a los que intentaron evitar desde el principio, la lamentable mutilación profetizada y ya cometida, que sigue aumentando con su ignorancia prepotente, junto a su mal gusto, sobre una obra bien calificada, entre otros, por el arquitecto José Luis Picardo, Académico de la Real de San Fernando y último Premio Camuñas de Arquitectura, que la calificó como "La iglesia más bella de Madrid del siglo XX, es una maravilla de arquitectura eterna e intemporal, fuera de modas y modos actuales, es arquitectura eterna y emocionante".

          Hoy el autor continua la lucha por la restauración de lo destruido, por sus derechos y por su dignidad ante los Tribunales de Justicia de Madrid, como exige la citada cláusula J del contrato con el párroco, que incumplió también en su injusta actuación visceral destructiva mantenida con los daños creados exclusivamente por él que en modo alguno podrán quedar impunes como quedaban en los tiempos de la Santa Inquisición que todavía añoran él y alguna de sus engañadas feligresas a las que influye con su hipócrita y falsa actitud de víctima que oculta la de auténtico verdugo.

          RESUMIENDO: "YO ACUSO A JESÚS HIGUERAS ESTEBAN DE ANTEPONER SU VOMITIVA VENGANZA PERSONAL Y COBARDE A LA LÓGICA TERMINACIÓN DE NUESTRA IGLESIA POR SU AUTOR Y A LOS INTERESES DE LOS DONANTES, QUE LA LEVANTAMOS SIN EL CONTROL DEL ARQUITECTO, DESDE SU EXPULSIÓN, QUIEN JAMÁS PERMITIRÍA UTILIZAR SU ECONÓMICA Y NOBLE IGLESIA, (TODO LADRILLO), COMO EXCUSA Y PANTALLA PARA ETERNO "SACAPERRAS" DEL PÁRROCO". ("Dicen que una iglesia siempre está en construcción". J.H.E. ABC 5-1-2001).

Abril 2002.
Fernando Higueras.

P.D. El arquitecto sigue tratando de defender su obra y prefiere hacerlo con su "falsa inmodestia" a con la "falsa modestia, humildad y bondad" del párroco, que con sus actuaciones escondidas siguió retrasando encareciendo y dañando a la Iglesia, junto a personas inocentes.

Más detalles en "EL OTRO MILAGRO DE CANAÁ´", Resumen de los Hechos y el Libro en preparación "GESTACIÓN Y ABORTO LEGAL DE LA CATEDRAL DE POZUELO" que firman sus muchos autores que actualmente están revisando para darle el visto bueno.