FERNANDO INIESTA CABRERO DR. ARQUITECTO
CARTA ABIERTA

Sr. D. Fernando Higueras Díaz
Madrid, 3 de agosto de 1999
IGLESIA PARROQUIAL
"STA. MARIA DE CANA"
POZUELO DE ALARCON
MADRID

Excepcional compañero:

Al pasar por la autovía de Madrid a Majadahonda y al llegar a Pozuelo de Alarcón, en su acceso por la Av. De Europa, me llamó la atención una construcción que allí se estaba levantando.

Paré y, al acercarme, pude contemplar algo que no podía creerme: se estaba construyendo una obra de ladrillo como jamás había visto.

Empecé a recordar y comparar con otras obras de ladrillo árabes, mudéjares, Alhambra, Córdoba, Teruel, Marruecos, etc. y lo que estaba viendo superaba todos estos recuerdos.

Pregunté en la oficina de obra y me dijeron que se trataba de la Iglesia parroquial de Sta. María de Caná y que el autor eras tú, lo que me alegró por nuestra vieja amistad de los tiempos de la Escuela y posterior trayectoria fulgurante tuya que te ha hecho mundialmente famoso.

Acto seguido me puse en contacto contigo y me acompañaste para enseñarme y explicarme la obra, lo que fue un acontecimiento magistral para mí.

Posteriormente he vuelto a ella con otras personas profesionales de la construcción que han quedado impresionados, como no podía ser de otra manera.

Pude ver, junto a la caseta de obra, cómo aquello ha sido además una verdadera escuela profesional para los que han trabajado en la obra: los ensayos previos, las cimbras, la selección del ladrillo y modos de colocarlo, etc.

Te vi completamente volcado en la obra, con una fe y una dedicación nunca vistas, podríamos decir que "medievales", haciendo las cosas "como Dios manda" o mejor si cabe.

Fue entonces cuando te propuse, aprovechando tu experiencia, en el extraño ¿concurso? de ampliación del Museo de Prado, formar equipo para concurrir al convocado por el Exmo. Ayuntamiento de Madrid para peatonalizar el Paseo del Prado, que iniciamos y te has visto obligado a no poder trabajar en él por los increíbles acontecimientos que te han sobrevenido (y creo que nos han sobrevenido a todos, incluidos feligreses y sociedad en general) con motivo de las obras de la Iglesia de Pozuelo, que estaban llegando a un venturoso y brillante término, y que voy a tratar de comentar a continuación con el ánimo de intentar levantar el tuyo, centrar los hechos y expresar mi punto de vista lo más objetivamente posible.

 
 

 
 

Te comunican tu cese como Director facultativo de la obra y tu sustitución en la misma, sin exponer formalmente los motivos que han conducido a ello.

¿Quién te lo comunica?

¿Cómo te lo comunican?

¿Qué motivos aducen?

¿Qué postura adopta el Colegio de Arquitectos?

En primer lugar existe un contrato depositado en el Colegio (legislación anterior aplicable a este caso, ya que no se puede invocar una nueva legislación con efectos retroactivos lesivos para alguna de las partes) con una cláusula muy clara de sustitución en la Dirección de obra: "... por muerte o fuerza mayor".

Este contrato lo firma el párroco D. Jesús Higueras sobrino tuyo: él debe cumplirlo por lo tanto, o aquél a quien represente, si es que tenía y sigue teniendo poderes bastantes para ello.

Las intervenciones de terceras personas pueden tenerse en cuenta a título informativo, pero nada más. Nunca pueden ser vinculantes.

La forma en que te comunican tu cese debe ser fehaciente. ¿Lo ha sido?: parece ser que no. Además debe cumplir con lo antes dicho sobre la personalidad del comunicante.

En cuanto a los motivos aducidos para decidir tu cese: falta, por tu parte, de urgente información (solicitada verbalmente por otras personas que no firman el contrato) en cuanto al plazo y coste restante para finalizar la obra, son tan flojos que más parecen el pretexto o mecha para provocar la explosión de algo que estaba peligrosamente latente y que luego te analizaré.

Tu fidelidad, como Director de obra, se debe al autor del encargo que firmó el contrato (sabemos el valor de la discreción y secreto profesional) y a ti mismo. A nadie más.

En el supuesto de que hubieses demorado o te hubieses resistido a facilitar al párroco D. Jesús tal información, éste debería haberte requerido fehacientemente a hacerlo. ¿Ha sido así?: No.

En todo caso existe la vía de queja ante el Colegio para reconducir al colegiado remiso. Esta vía no se ha empleado y hubiera sido la más correcta y eficaz en elsupuesto planteado. Está claro que no había voluntad conciliadora: había que activar la mecha de la explosión.

 
 

 
 

Tampoco fueron sopesadas, por quien tenía que hacerlo, las consecuencias, tremendas y acaso irremediables para el buen fin de la obra, de provocar tal explosión. Es una forma de actuar realmente irresponsable y me atrevería a decir, salvando las distancias, que terrorista, con la que se provocan incalculables daños a los valores morales y materiales.

En cuanto al Colegio de Arquitectos parece que tuvo una primera actuación precipitada por los servicios de Control, al comunicarte tu cese como consecuencia de la solicitud de visado por parte de una compañera, "de cuyo nombre no quiero acordarme", visado que fue concedido sobre la marcha, quizá bajo la presión de la nueva legislación profesional y de la competencia. Pero hemos de volver a insistir en que la legislación aplicable es la anterior a la que se acoge el contrato firmado y nunca puede invocarse una posterior, que, en todo caso, es de doctrina que nunca puede tener efectos retroactivos perjudiciales para alguna de las partes contratantes.

Afortunadamente el Tribunal Profesional del Colegio te ha comunicado la suspensión del visado a la citada compañera, ante tu oportuno recurso.

Esta comunicación del Tribunal Profesional es tu credencial de que se mantiene el visado de tu Dirección facultativa y que, como te he dicho repetidas veces, yo esgrimiría (como lo he hecho alguna vez) ante cualquiera, con el apoyo de la Autoridad sí es preciso (policía, guardia civil, municipal, juzgados, etc.) y por encima de consejos parroquiales, párroco, arzobispado, etc., vengan o no amparados, en guardaespaldas de empresas de seguridad o de quien sea. Y, dada la delicada situación actual, debes pedir y dejar constancia de cualquier paso que te pidan o tú des.

Si quieren rescindirte el contrato que lo hagan como debe hacerse: empezando con una conciliación y, si no la hay, ante los juzgados y tribunales.

Te pueden hacer responsable de cosas que no te sean imputables, sobre todo a partir de ahora al haber comunicado el Colegio a la repetida compañera la suspensión de su visado y el mantenimiento del tuyo. Compañera que si, a pesar de su suspensión, sigue actuando, debe ser denunciada ante todas las instancias, con la debida advertencia a la Constructora sobre de quién debe recibir órdenes. Si ésta teme fundadamente por sus cobros de la propiedad se producirían coacciones inadmisibles por parte de ésta.

Me he leído toda la colección de cartas y demás escritos que me has dejado y voy a tratar de sintetizar algunas cosas.

  • He apreciado por tus numerosas cartas el desahogo que procuras dar a tu corazón sangrante y que ello, por otra parte, te puede llevar a un estado obsesivo que sería muy perjudicial para tí.
 
 

 
 
  • La profusión de escritos les hace ir perdiendo valor y que ésto se convierta en un "culebrón venezolano" como tú dices y escribes.
  • He visto las numerosas cartas que has escrito a tu sobrino (el párroco), así. como a tu hermano (aparejador de la obra y padre del anterior). No he visto que te hayan contestado ninguna. Esto es grave.
  • Aquí parecen existir antecedentes familiares extraños que bien pudieran ser la carga explosiva cuya explosión ha sido provocada por la mecha representada por los fútiles motivos aducidos para justificar tu cese como ya te he apuntado líneas arriba.
  • Esto no debe influir en el buen fin de la obra.
  • ¿No se da cuenta de ello el párroco, que, conociéndote (¿o no te conoce?), parece que está creyendo que tú te vas a conformar como un dócil cordero, cuando eres un león?. ¿O es que está buscando deliberadamente la guerra que fácilmente se ve venir?.
  • En cualquier caso su postura me parece que puede producir un flaco servicio a la Iglesia (tanto la de la obra como la de Roma).

No sé si me "dejo algo en el tintero" (hoy no se usan), pero como habrás podido comprobar (y sólo es el comienzo) tienes a la mayor parte de los auténticos compañeros contigo. Ojalá venga la sensatez sobre todos pues:

¿Acaso puede sustituirse a un cirujano en un momento crítico de una operación importante por no haber informado a los familiares sobre a qué hora va a terminar la operación?. Solamente podrá hacerse por muerte de cirujano o fuerza mayor que impidiera su actuación.

¿Cabe imaginar la sustitución de un gran pintor durante la realización de un cuadro importante por motivos semejantes?. Aquí sería imposible en cualquier caso; el resto del cuadro sería otro: serían, como dos cuadros superpuestos.

¿Cuál sería el resultado de sustituir a Paco de Luda por el "Pescaílla" durante un concierto?.

Puedes enseñar, enviar a quien quieras, publicar o hacer con esta carta lo que quieras.

Un fuerte abrazo,

Fdo.: Fernando Iniesta Cabrero
Dr. Arquitecto, Colegiado en Madrid 1143

P. D.: Si ves alguna inexactitud me la corriges.