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Mi querido y paciente Santiago:
Debido a la reciente ley de libre
"incompetencia", que permite, al aparecer, desaguisados
de todo tipo, deseo que se publique esta carta en el Boletín
Semanal del COAM, para tratar, por medios dentro de la ley, aconsejar,
que no obligar, a los compañeros colegiados a que se nieguen
a firmar las destrucciones ya iniciadas por mi anterior sustituta,
que aceptó el encargo sin consultarme y sin mi venia, obedeciendo
las ignorantes órdenes de mi sobrino y párroco, que
va de arquitecto, de Santa María de Caná en Pozuelo.
"En otros tiempos", gracias
a la intervención del entonces Decano, Javier Carvajal Ferrer,
se impidió un desaguisado parecido en las casi terminadas
obras de las Viviendas Militares de la calle San Bernardo, por "exceso
de honestidad" de la dirección técnica, tras
la jubilación del magnífico Presidente del Patronato,
el General D. Fernando Medrano de Miguel, hijo y padre de arquitecto.
LA CATEDRAL DE POZUELO
O
EL OTRO "MILAGRO" DE
CANÁ
(ABC 5-1-2.001)
El propio párroco de Pozuelo,
Jesús Higueras Esteban, demostró por escrito, sin
querer ni darse cuenta, la clara inocencia de su expulsado tío,
el arquitecto autor y director de la hoy llamada "Catedral
de Pozuelo", demostrando al mismo tiempo la clarísima
culpabilidad del "expulsador".
Esto lo expresa en su artículo,
EL OTRO "MILAGRO" DE CANÁ aparecido a doble
página en el diario ABC del Día de Reyes del presente
2.001.
En él, el párroco
reconoce haber gastado ya los 576 millones que predije desde siempre
para mi obra totalmente terminada de la que mi sobrino y párroco
dice: "un total de 576 millones de pesetas que sirvieron
para poner LOS CIMIENTOS DEL "MILAGRO" de Santa María.
de Caná".¡Ahí queda eso!. Y añade:
"Dicen que una iglesia siempre está en construcción",
confundiendo la nuestra con una catedral de verdad; y acaba: "aunque
en algunos casos LOS CIMIENTOS están más que bien
ubicados". ¿Pretende el párroco convertir mi económica
obra, a la que llama sólo CIMIENTOS, en eterna MINA DE ORO
para su insaciable rapiña de todo tipo, incluida la arquitectónica?.
Es sabido que el párroco
mintió por escrito cuando dijo que mi expulsión
fue debida "exclusivamente" a haber sobrepasado los 300
millones mentidos por él, para los más de 4.000 m2
del conjunto, que estableció con el constructor sin la autorización
ni firma del arquitecto autor, ni del aparejador Jesús Higueras
Díaz, padre del párroco.
A la injustísima expulsión
de mi obra y con la iglesia casi terminada, a 7 semanas de la inauguración,
el arquitecto autor había gastado sólo 350 millones
aproximadamente de los 576 anunciados y que el párroco utilizó
en retrasar, encarecer, deteriorar y mutilar mi construcción
con robo y destrucción de la propiedad intelectual
y todo ello "exclusivamente" por celos, venganza familiar
y deseo de protagonismo y de rapiña arquitectónica.
En el penúltimo intento de
arreglo amistoso entre el párroco de Santa Bárbara,
representando al de Pozuelo, y la letrada Carmen Olías del
bufete de Ana de Palacio, que me representaba, mi sobrino llegó
a aceptar mi intervención "siempre y cuando no se
enterara nadie de ella, jamás apareciera por la obra y firmara
todos los documentos y certificaciones LA SUSTITUTA". Creo
que esto explica las profundas razones del protagonismo arquitectónico
del "párroco estrella", entre otras cosas.
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