D. Jesús Higueras
Párroco
Santa María de Caná.
Pozuelo.
Madrid, 7 de julio de 1999


Querido D. Jesús,

          Nos ha llegado una preocupante noticia. Se quiere sustituir al arquitecto D. Fernando Higueras en la realización de su parroquia. Eso es imposible, D. Jesús. Salvando las infinitas distancias en cuanto al tema, a un arquitecto no se le sustituye por la fuerza a la mitad de la realización de una obra, como a un sacerdote no se le sustituye en mitad de su ministerio. Algo impensable, totalmente inaceptable.

          Pero es más, todos los arquitectos sabemos que la iglesia que está llevando a cabo el arquitecto Higueras será la mejor iglesia que se ha realizado en las últimas décadas. No puede cometerse esa barbaridad, D. Jesús.

          Esa iglesia parece una iglesia, en un momento en que a las iglesias les daba como vergüenza asomarse a las calles....y se escondían pareciendo vulgares edificios sin sentido. Su sal arquitectónica se había vuelto sosa, y el arquitecto Higueras estaba recuperando su sabor. Sólo él es capaz de hacerlo. Esa iglesia, fresca, asomaba con alegría sus torres en esa colina de Pozuelo, dando gracias a Dios....

          Ahora, personas con buena intención creen que van a acabar antes, o abaratarla, si le reemplazan en esa obra. No saben que han tomado una decisión funesta. La van a destrozar. Flaco servicio van a hacer a Nuestra Señora, D. Jesús. Las iglesias tendrán que seguir esperando, el plazo será el mismo, y el coste también. Y si el coste es el problema, estoy seguro que Nuestra Señora de Caná se acordará de sus feligreses como se acordó de los novios. Ella esta en todo....


Un fuerte abrazo,
NOTA DE F.H.D.

Hoy 27 Julio 2.001, reconozco una de mis equivocaciones: las personas que consideré con buena intención fueron manipuladas por el párroco, que impulsó a su obediente consejo para poder esconder cobardemente tras él su actuación incalificable en un sacerdote representante de la Propiedad en una edificación a la que tanto dañó y sigue dañando, debida a su momento de "histeria irracional repentinamente surgida" la noche del 12-6-99 en presencia de Carlos Mulas y otros muchos testigos, y lo que es más grave, con prevaricación mantenida hasta hoy contra el arquitecto.

Adolfo Morán
Titular de Ideación Arquitectónica