FERNANDO HIGUERAS DIAZ Estudio: Maestro Lasalle, 36 (28016-MADRID)
TEL: 91 345 07 55 FAX: 91 356 00 96
e-mail: fhiguerasdiaz@terra.es
web: www.fernandohigueras.org
Arquitecto
CARTA ABIERTA A UN PÁRROCO CERRADO

Sr. Don Jesús Higueras Esteban

Párroco de Santa María de Canaá en Pozuelo
Avda. de Europa, 8
POZUELO DE ALARCON (Madrid)

Pozuelo 25 Agosto 1999

      Querido Jesús: ya tengo la solución mejor para los males que aquejan a la construcción de nuestra querida parroquia:

      Aprovechando que eres un santo y un buen católico, dispuesto a vencer tu propio orgullo y soberbia en bien de la buena terminación de las obras; coges y llamas a su Eminencia y te confiesas así:

      "Eminencia, me acuso de haber mentido, al arzobispado y a mis feligreses, para poder construir la iglesia que hoy puedo ofrecer a su Eminencia.

      El día que visité el arzobispado acompañado de dos de mis 12 apóstoles (así llama  cariñosamente el arquitecto a mis 12 representantes de los feligreses), al salir me dijeron: "Don Jesús, ahora mismo vamos a confesarnos los tres, y usted el primero". A esto yo les contesté: "hijos míos, además de las mentiras piadosas, existen otras que yo  llamo mentiras constructivas, gracias a las cuales podremos levantar nuestra  parroquia como Dios manda".

      Querido Jesús, si yo fuera el Eminentísimo y Reverendísimo cardenal podría contestarte más o menos así:

      Querido hijo: tu pecado no es grave, es una mentira, que gracias a ella Nuestra Señora de Canaá tendrá al fin la iglesia-catedral que tanto nos gusta a todos y que ella se merece en un pueblo tan pujante como Pozuelo. Es más, si me hubieras contado la verdad que conocías, en cuanto a precio, superficies y plazo de ejecución, me habría visto obligado a denegar su construcción en favor de otra más modesta que no se merece Nuestra Señora, tu parroquia, ni Pozuelo. A la vista de lo cual, como confesor te perdono y como amigo te doy un abrazo y mi felicitación por lo hecho, pues en este caso, el fin ha justificado los medios.

      Pero... Esta querida edificación tienes que terminarla tan bien como la empezaste, pues me ha dicho un pajarito que para justificar tus mentirijillas, que ya conocía antes de tu confesión, has calumniado al arquitecto, que al parecer se ha comportado de forma correcta, ejemplar y valiente en el desarrollo de los hechos, pues por el contrario a lo que dices ahora, nunca aceptó los precios y fechas que tratabas de imponerle. Tampoco te dejó hacer daño a nuestro edificio que en tu ignorancia, hoy, ya comenzaste a deteriorar.

      Querido Jesús: el mismo pajarito me ha dicho que los 299.782.070 de pesetas de costo total para sus 4.145 m2 de superficie, que suponen 72.382. pts/m2 en 16 meses de construcción, los acordasteis entre tú, y el constructor, sin intervención alguna del autor del proyecto y que después no permitió desfigurar por justificar equivocaciones que el jamás emitió, y por lo cual, al parecer, esta siendo injustamente tratado.

      Esto además de decírmelo el pajarito, me lo han dicho también otras muchas personas de mi confianza y consideración, como mi amigo y decano de Colegio de Arquitectos Fernando Chueca Goitia, el Gerente Municipal de Urbanismo arquitecto Luis Armada, el académico y Príncipe de Asturias Francisco Nieva, el académico arquitecto y ensayista Miguel Oriol, Ramón Canosa, arquitecto y Presidente del Tribunal Profesional del C.O.A.M. y otros muchos entre los que se encuentran varios feligreses que tanto te quieren y admiran, pero a los que has decepcionado al final por justificar tus "mentiras constructivas" que ahora las conviertes en "mentiras destructivas", calumniando al arquitecto al culparlo de tus errores.

      Este segundo pecado me parece más feo que el primero, pero te lo perdono también, a condición de que rectifiques inmediatamente el daño provocado a nuestro arquitecto, a las gentes de su estudio y a su prestigio profesional, que tú, por salir de tu atolladero, has dañado seriamente, al igual que al buen fin de nuestra querida parroquia.

      Esto incluye como penitencia (si puede llamarse así aclarar la verdad) que tú mismo contestes la carta al director en ABC de tu feligrés Rafael Rico Pérez que calumnia al arquitecto, al que debes defender tú mismo como es tu obligación, pues ahora que reconoces tus errores debes descargarlo de tus culpas que le cargaste.

      Para empezar, al párrafo de ABC: "La controversia surge cuando opinan personas  que no comparten nuestra fe y desean sacar punta para atacar a la Iglesia Católica"; querido Don Jesús: identificarte en tus errores con la Iglesia Católica me parece excesivo y este párrafo no es cierto. Debes decir que no es cierto, pues en este caso casi todas las personas que opinan a favor del arquitecto, son buenos católicos y feligreses que no desean identificar su crítica hacia quien está perjudicando a su iglesia de Pozuelo y a la de Roma, con el ataque a la Iglesia Católica a la que precisamente están tratando de proteger de personas que como tú la pueden dañar con sus errores.

      Rectifica hijo mío rectifica, véncete a ti mismo, pues como dice el arquitecto "rectificar  errores es de sabios y vencer el propio orgullo de santos".

      En cuanto al párrafo que dice: "la comisión de obras ha destituido al prestigioso  arquitecto Don Fernando Higueras", debes decir que es cierto, pero que lo hizo impulsada por ti, después de un altercado violento mantenido con el arquitecto la noche de su despido fulminante ante Carlos Mulas.

      Finalmente debes de reconocer que "las variaciones más allá de lo razonable" las planteaste fundamentalmente tú mismo al añadir dos viviendas más a las dos existentes, seis sótanos de mayor altura que pretendías convertir en otras seis aulas más a sumar a las ocho existentes, con lo que perdió visibilidad el salón de actos que habrá que reformar para mejorar la visibilidad destruida, etc. etc.

      Las variaciones que casi siempre introdujo el arquitecto fueron fundamentalmente para: "simplificar, agilizar, mejorar, embellecer y abaratar en lo posible las obras sin  deterioro del proyecto" y así: suprimió una de las dos pasarelas que unían las dos torres, suprimió veinte bóvedas voladas en los cuatro aleros del crucero, suprimió ocho bóvedas de esquina en el mismo crucero sustituyendo el alero de proyecto, más caro y complicado por otro más simple y económico idéntico al de porches y capillas. El único cambio de estructura no fue derribar y volver a construir la misma estructura sino suprimir cuatro pilares circulares de hormigón que debían sostener 64 m2 construidos disminuyendo superficies; eliminando también tres historiados frontones en capillas que había en proyecto, etc.

      El aumento de superficie en torres fue debido a exigencias del ayuntamiento para aumentar el ancho de escaleras interiores y elevar su altura para mantener la proporción.

      En fin, no quiero seguir indicándote lo que me dijo el pajarito, al que en principio creo, pero te pido finalmente, que trates también de descargar en lo que puedas el daño hecho a tu tío y a sus colaboradores que no se merecen el trato que les distes por su actuación, a la que yo concedo la mayor parte del mérito de lo que hoy vemos levantado en Pozuelo y que deseo no se destruya al final por mantener tu error.

      Insisto en que quedas perdonado ya que al fin te arrepientes, reconoces los errores cometidos, y tienes el firme propósito de la enmienda de no volverlos a cometer, para que ni nuestro arquitecto ni nadie tengan que incluir cláusulas premonitorias como la que se incluyó hace tres años en vuestro contrato, que dice así:

      LA PROPIEDAD NO PODRA EN NINGUN CASO ALTERAR O CAMBIAR LOS PLANOS DE PROYECTO DURANTE LA CONSTRUCCION DE LAS OBRAS NI DESPUES DE LAS MISMAS, SI NO ES A TRAVES Y CON EL CONSENTIMIENTO ESCRITO DEL ARQUITECTO AUTOR DEL PROYECTO; QUE NO DELEGARA LA DIRECCION O FUTURAS ACTUACIONES EN ESTE EDIFICIO SALVO MUERTE O FUERZA MAYOR QUE OBLIGUE A ELLO.

      Y ahora un último consejo: ten confianza en tu tío. Han llegado a mis oídos que es uno de los mejores y más honestos arquitectos desaprovechados que tenemos; esto se puede comprobar fácilmente sin más que ver lo que ha conseguido a pesar de los pesares y con pocos medios en nuestra catedral de Pozuelo.

      Hijo mío, trata de darte cuenta de la suerte que hemos tenido con él y procura hacerte merecedor de lo que nos ha querido dar gracias a su valía profesional y humana que no abunda mucho.

      Marcha por fin en paz hijo mío y vuelve a imponerla en la pequeña guerra que has creado.

      Agradeciendo que al fin hayas logrado corregir tus errores y vencer tu propio orgullo en favor de todos y sobre todo de nuestra querida parroquia que por fin tendrá un limpio y brillante final, te perdono tus pecados.

      Un fuerte abrazo de tu tío que te admira y quiere y que a veces no tiene mas remedio que hacer de padre para reconducirte al buen camino del que casi todos nos salimos a veces.

P.D.
Has podido quitarme casi todo menos mi amor, mi humor y mi alegría.